El ruido blanco es una señal de sonido que contiene todas las frecuencias las cuales son de la misma potencia. Es ideal para tapar otros sonidos provenientes del ambiente, como ruidos de coche, obras o el ladrido de un perro. Por ello facilita la relajación y la conciliación del sueño porque estos sonidos son capaces de hacer que el umbral auditivo alcance su velocidad máxima con lo que la corteza cerebral recibe los estímulos sonoros, pero no se llega a activar, de modo que una persona pueda estar escuchando estos sonidos, pero sin que lleguen a ser molestos para poder dormir. Debido a esto es muy usado por las personas que se despiertan fácilmente.